Cipollone confirma el calendario del euro digital: piloto de doce meses en la segunda mitad de 2027 y emisión en 2029

El BCE fija 2029 para el euro digital y 2027 para el piloto

El BCE fija 2029 para el euro digital y 2027 para el piloto

El Banco Central Europeo ya tiene fechas para el euro digital. Piero Cipollone, miembro de su Consejo Ejecutivo y responsable del proyecto, confirmó el 5 de noviembre, en un discurso sobre la hoja de ruta del proyecto, que el banco sigue apuntando a 2029 para la emisión y que antes habrá una prueba de campo: un piloto que arrancará en la segunda mitad de 2027 y durará doce meses. No es un anuncio de lanzamiento, es un calendario, y además condicionado, porque el BCE no puede emitir nada mientras el Parlamento Europeo y el Consejo no aprueben el reglamento que la Comisión propuso en 2023 y que sigue en negociación. Para quien paga desde España, la fecha que llega antes es la otra: 2027, cuando el euro digital sale del laboratorio y se pone a funcionar con entidades y usuarios.

Doce meses de piloto antes de emitir un solo euro digital

El arranque, en la segunda mitad de 2027. La duración, doce meses. Entre esa prueba y la emisión queda margen para corregir, que es para lo que sirve un piloto. Y no se trata de una maqueta interna: el ensayo tiene que medir el esquema completo, con los bancos y las entidades de pago haciendo de intermediarios. Ése es el modelo que el BCE defiende desde el primer día, y conviene entenderlo porque desmonta buena parte de lo que se dice sobre el euro digital: el banco central no abriría cuentas a los ciudadanos ni los atendería en ventanilla. Quien quisiera euros digitales los pediría a su banco, igual que hoy pide una tarjeta.

El reglamento manda más que el Consejo de Gobierno del BCE

Cipollone volvió sobre un punto que el banco repite en cada comparecencia: la decisión de emitir no es suya. La Comisión Europea presentó en 2023 el paquete legislativo que daría al euro digital curso legal y fijaría sus reglas de juego —límite de tenencia, privacidad de los pagos, obligación de aceptarlo por parte del comercio—, y ese texto continúa tramitándose entre el Parlamento Europeo y el Consejo. Hasta que no se apruebe, el Eurosistema puede preparar la infraestructura, contratar proveedores y hacer pilotos, pero no poner un euro digital en circulación. El propio banco habla de emisión potencial en 2029, no de emisión decidida, y la diferencia no es retórica: mueve la fecha tanto como lo haga Bruselas.

Dinero del banco central, fuera del perímetro de MiCA

Merece la pena separar dos cosas que se mezclan a diario. El euro digital sería dinero del banco central en formato electrónico, un pasivo del Eurosistema con el mismo valor que un billete y sin riesgo de contrapartida. Las criptomonedas y las stablecoins que circulan hoy en Europa son otra cosa y se rigen por otra norma, MiCA, que regula a los emisores de fichas referenciadas a moneda y a las plataformas que las intercambian. El euro digital no necesita la autorización que MiCA exige a un emisor privado, porque lo emite el propio Eurosistema bajo su reglamento.

La distinción tiene consecuencias en el bolsillo. Pagar con euros digitales no genera ganancia ni pérdida patrimonial, porque se paga en euros. Pagar un café con bitcoin es una permuta y Hacienda la trata como tal: hay que calcular el resultado de la operación y declararlo, algo que detallamos en nuestra guía de fiscalidad de las criptomonedas en España. El importe del límite de tenencia que llevará el euro digital —la cifra que más discuten los bancos, porque afecta directamente a los depósitos que gestionan— no está fijado todavía.

El Banco de España, dentro del reparto del Eurosistema

Si el euro digital llega, lo emitirá el Eurosistema: el BCE junto a los bancos centrales nacionales, el Banco de España entre ellos. La distribución recaería en los intermediarios supervisados, de manera que el usuario de aquí se encontraría el euro digital dentro de la aplicación de su banco o en una cartera del Eurosistema. Cipollone lleva meses sosteniendo el proyecto con un argumento de soberanía industrial más que monetario: la mayoría de los pagos con tarjeta de la zona euro se liquidan a través de redes de capital estadounidense, y un esquema europeo de dinero público recortaría esa dependencia. El mismo razonamiento que empuja la cartera digital europea, la EUDI, que los Estados miembros deben poner a disposición de sus ciudadanos y que convivirá con este medio de pago.

El próximo hito con fecha es el arranque del piloto en la segunda mitad de 2027. Sus doce meses de prueba lo llevan hasta la segunda mitad de 2028, el año anterior al que el BCE tiene marcado para emitir.

Fuentes

Este artículo no es una recomendación de inversión. Las criptomonedas son un activo volátil y sin cobertura de garantía de depósitos: puedes perder todo el dinero invertido.

El resumen en medio minuto. Ver en YouTube

¿Quieres ver antes nuestras noticias en Google? Añade Jukipto como fuente preferida.

Tags / Categorías : Tecnología

Este artículo lo publica la redacción de Jukipto siguiendo nuestra política editorial. Los datos de mercado proceden de CoinGecko. No es una recomendación de inversión: las criptomonedas son un activo volátil y puedes perder todo el dinero invertido — lee el aviso legal financiero. ¿Ves un error? Escríbenos a info@jukipto.com y lo corregimos.

Elige el tema
Elige el color de acento