Calculadora de interés compuesto

Introduce cuánto tienes ahora, cuánto vas a ir aportando y qué rentabilidad supones, y verás en qué se convierte con el paso de los años: cuánto habrás puesto tú y cuánto lo habrán puesto los intereses.

Al cabo de 20 años tendrías

56.131 €

Habrías puesto 25.000 € de tu bolsillo y los intereses habrían añadido 31.131 €: el 55 % del total.

  • Lo que aportas: 25.000 €
  • Lo que generan los intereses: 31.131 €

Cómo crece año a año

La franja de abajo es el dinero que has puesto tú, que sube en línea recta. La de arriba son los intereses. Fíjate en dónde empieza a separarse: ahí es donde el interés compuesto pasa a pesar más que el ahorro.

Evolución del capital año a año, en euros Área apilada: lo aportado abajo y los intereses encima. Empieza en 1.000 € y termina en 56.131 € al cabo de 20 años. La tabla que hay debajo contiene los mismos datos, año por año. 0 15.000 30.000 45.000 60.000 0 5 10 15 20
Eje vertical en euros; eje horizontal, años desde hoy.

Año por año

Evolución año a año del capital: lo aportado acumulado, los intereses generados en el año, los intereses acumulados y el saldo al cierre.
Año Aportado Intereses del año Intereses acumulados Saldo
0 1.000 € 0 € 0 € 1.000 €
1 2.200 € 112 € 112 € 2.312 €
2 3.400 € 206 € 318 € 3.718 €
3 4.600 € 308 € 626 € 5.226 €
4 5.800 € 417 € 1.043 € 6.843 €
5 7.000 € 534 € 1.577 € 8.577 €
6 8.200 € 659 € 2.236 € 10.436 €
7 9.400 € 794 € 3.030 € 12.430 €
8 10.600 € 938 € 3.968 € 14.568 €
9 11.800 € 1.092 € 5.060 € 16.860 €
10 13.000 € 1.258 € 6.318 € 19.318 €
11 14.200 € 1.436 € 7.754 € 21.954 €
12 15.400 € 1.626 € 9.380 € 24.780 €
13 16.600 € 1.831 € 11.211 € 27.811 €
14 17.800 € 2.050 € 13.261 € 31.061 €
15 19.000 € 2.285 € 15.545 € 34.545 €
16 20.200 € 2.537 € 18.082 € 38.282 €
17 21.400 € 2.807 € 20.888 € 42.288 €
18 22.600 € 3.096 € 23.985 € 46.585 €
19 23.800 € 3.407 € 27.392 € 51.192 €
20 25.000 € 3.740 € 31.131 € 56.131 €

Qué es el interés compuesto

El interés simple rinde siempre sobre la misma cantidad: metes 1.000 € al 7 % y cobras 70 € cada año, siempre 70. El compuesto rinde sobre el capital y sobre los intereses que ese capital ya ha generado. El segundo año no cobras 70 sobre 1.000, sino 70 sobre 1.070. El tercero, sobre 1.144,90.

La diferencia parece pequeña y durante los primeros años lo es. Lo que la vuelve enorme es el tiempo. En el escenario por defecto de esta calculadora, después de cinco años los intereses son una fracción modesta del total; después de veinte, pesan más que todo lo que has ido metiendo. Por eso la conclusión práctica no es «busca más rentabilidad», sino empieza antes y no lo interrumpas.

La fórmula, término a término

Con un capital que se deja quieto, el valor futuro es:

VF = C × (1 + r/m)m × t

  • C — el capital inicial.
  • r — la rentabilidad anual en tanto por uno: un 7 % es 0,07.
  • m — cuántas veces al año se capitalizan los intereses.
  • t — los años.

Cuando además aportas cada mes, hay que sumar el valor futuro de esas aportaciones, que es una renta: A × ((1 + i)n − 1) / i, donde i es el tipo efectivo del periodo en el que aportas y n el número de aportaciones. Esta calculadora hace las dos cosas y las suma. Cuando aportar y capitalizar no van al mismo ritmo —aportar cada mes con capitalización diaria, por ejemplo— traslada el tipo al periodo de aportación con i = (1 + r/m)m/p − 1.

Supuesto explícito: las aportaciones se consideran hechas al final de cada periodo. Por eso la última aportación no genera intereses; acaba de entrar.

Cada cuánto se capitalizan los intereses

Cuanto más a menudo se capitaliza, antes empiezan los intereses a generar intereses. Pero el efecto es mucho menor de lo que se suele creer: en el escenario por defecto, pasar de capitalización anual a diaria mueve el resultado alrededor de un 1 %. Cambia tú mismo el desplegable y míralo. Lo que de verdad mueve la cifra son la rentabilidad y, por encima de todo, los años. Un punto más de rentabilidad o cinco años más pesan muchísimo más que la frecuencia de capitalización.

Interés compuesto y criptomonedas

Esta calculadora asume una rentabilidad constante. Un depósito o un fondo pueden parecerse razonablemente a eso; una criptomoneda, no. El precio de un criptoactivo puede multiplicarse o irse a cero, y no existe ningún tipo garantizado que puedas meter en la casilla de rentabilidad.

Sí hay productos del sector que pagan un rendimiento periódico —el staking de redes de prueba de participación, o los préstamos de criptoactivos—, y ahí el interés compuesto opera igual: si reinviertes lo que cobras, la base crece. Pero ese rendimiento se paga en la propia moneda, así que puedes acabar con más unidades de algo que vale menos. Y en el caso de los préstamos, se añade el riesgo de que quien te lo paga deje de existir.

Si aun así quieres usarla para hacerte una idea, la forma honesta es probar varios escenarios —incluido uno con rentabilidad negativa— en vez de quedarte con el mejor. Puedes ver los datos reales de mercado en capitalización cripto, el listado completo en todas las criptomonedas, y el vocabulario en el diccionario.

Errores frecuentes al usar una calculadora así

  • Confundir rentabilidad nominal con TAE. La casilla de esta calculadora es el tipo nominal anual; la TAE ya incorpora el efecto de la capitalización. Si metes una TAE y encima eliges capitalización mensual, estás contando dos veces lo mismo.
  • Olvidar la inflación. 56.000 € dentro de veinte años no compran lo que compran hoy. Para razonar en términos reales, resta la inflación esperada de la rentabilidad que introduzcas.
  • Olvidar los impuestos y las comisiones. El resultado es bruto. Una comisión anual del 1 % no suena a nada y, compuesta durante veinte años, se lleva una parte muy visible del montón final: pruébalo restándola del tipo.
  • Tomar una proyección por una previsión. Esto es aritmética sobre supuestos que eliges tú. No predice nada.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el interés compuesto?

Es el interés que se calcula sobre el capital inicial y también sobre los intereses que ese capital ya ha generado. A diferencia del interés simple, que rinde siempre sobre la misma cantidad, aquí la base crece cada periodo, y por eso la curva se inclina cada vez más con el paso del tiempo.

¿Cuál es la fórmula del interés compuesto?

Para un capital sin aportaciones, VF = C × (1 + r/m)^(m×t), donde C es el capital inicial, r el tipo anual en tanto por uno, m el número de capitalizaciones al año y t los años. Cuando hay aportaciones periódicas se suma el valor futuro de la renta: A × ((1 + i)^n − 1) / i, con i el tipo efectivo del periodo de aportación.

¿Cada cuánto conviene que se capitalicen los intereses?

Cuanto más a menudo, mejor para quien invierte, pero la diferencia es menor de lo que parece. En el escenario por defecto de esta calculadora, pasar de capitalización anual a diaria cambia el resultado en torno a un 1 %. Lo que de verdad mueve la cifra son el tipo y, sobre todo, los años.

¿Sirve esta calculadora para criptomonedas?

Sirve para entender cómo crecería una inversión a un tipo constante, pero las criptomonedas no tienen ningún tipo garantizado: su precio puede subir o bajar sin límite y puedes perder todo el dinero. Un porcentaje fijo aplicado a un criptoactivo es un supuesto, nunca una previsión.

¿El resultado descuenta impuestos e inflación?

No. La cifra es nominal y bruta: no resta la fiscalidad del ahorro ni la pérdida de poder adquisitivo. Si quieres una estimación en términos reales, resta la inflación esperada del tipo que introduzcas; con un 7 % de rentabilidad y un 2 % de inflación, introduce un 5 %.

Esta calculadora es una herramienta de cálculo, no una recomendación de inversión ni un servicio de asesoramiento. Los resultados son proyecciones deterministas a partir de los supuestos que introduces y no garantizan ningún rendimiento futuro. Las criptomonedas son un activo volátil, sin cobertura del fondo de garantía de depósitos, y puedes perder todo el dinero invertido. Puedes leer nuestro aviso legal financiero.

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