Quién paga tu rendimiento, cuánto se ha perdido en ataques y qué se declara aquí
¿Qué es DeFi? Cómo funciona y cómo tributa en España
DeFi —finanzas descentralizadas— es rehacer los servicios de un banco con programas publicados en una blockchain en lugar de con empresas: cambiar una moneda por otra, prestar, cobrar por prestar. Sin cuenta que abrir, sin horario y sin permiso que pedir. A 9 de septiembre de 2026 hay 88.210 millones de dólares inmovilizados en esos protocolos según DefiLlama, la mitad de los 177.480 millones que llegó a haber el 9 de noviembre de 2021. Esta guía es para quien ya tiene criptomonedas y se ha topado con un porcentaje anunciado que no sabe de dónde sale. Usar DeFi no es obligatorio para invertir en cripto. Entenderla sí lo es para dos cosas: saber quién paga ese porcentaje y saber qué se declara aquí, porque las dos respuestas cambian la cuenta que acabas haciendo.
¿Cómo funciona un banco sin el banco?
Un protocolo es un contrato publicado en una cadena pública: código legible por cualquiera que se ejecuta solo cuando se cumplen las condiciones escritas. No hay empleado que apruebe nada. Lo que sustituye al empleado son dos piezas: dinero de otros usuarios metido en un bote común —la liquidez— y una garantía que vale más que lo prestado.
Esa segunda pieza es la que sorprende. El Banco de España la describe así en su artículo sobre DeFi: «la necesidad de conocer al cliente para valorar el riesgo de crédito es aquí reemplazada por la exigencia de una sobrecolateralización». Traducido: para que te presten mil euros tienes que dejar mil quinientos en garantía. Por eso el sistema funciona sin preguntarte quién eres. Y por eso no sirve para lo que sirve un préstamo de verdad: nadie compra su primer piso pidiendo prestado contra un piso que ya tiene.
Intercambio: los DEX
Uniswap y sus imitadores cambian un token por otro contra ese bote común, con el precio fijado por una fórmula en vez de por un libro de órdenes. Nadie custodia tu dinero durante la operación: el contrato ejecuta el cambio entero o no ocurre nada.
Préstamo con garantía
Depositas un activo y cobras por dejarlo prestado, o dejas garantía y pides prestado contra ella. Aave es el mayor de estos mercados. El contrato no confía en ti, confía en tu garantía, y cuando ésta baja del umbral te liquida sin avisar y sin negociar.
Dinero estable
El lubricante de todo lo anterior son las stablecoins: la unidad de cuenta con la que DeFi presta, cotiza y liquida. Un préstamo denominado en algo que se mueve un 8 % en una tarde no es un préstamo, es una apuesta con papeleo.
¿Quién paga tu 20 % anual?
Hay tres respuestas legítimas y sólo tres. Comisiones de intercambio, que pagan quienes operan. Intereses, que pagan quienes se endeudan. Y recompensas en el token del propio protocolo, que valen lo que dure la emisión y ni un día más.
Cualquier rendimiento debe poder rastrearse hasta una de esas tres fuentes. Si no puedes explicar quién paga tu 20 % anual, la respuesta eres tú — es la regla de oro del sector, y su violación sistemática es lo que contamos en la guía de estafas. La tercera fuente merece un aviso aparte, porque es la que más se disfraza de las otras dos: cuando el porcentaje sale de emitir token nuevo, no ha entrado dinero de fuera, se ha repartido de otra manera el que ya estaba dentro. Es el mismo mecanismo que desmontamos en la guía de staking.
¿Qué hay hoy dentro de DeFi?
La medida habitual es el TVL (total value locked), el valor de lo inmovilizado en cada protocolo. Conviene leerla con la advertencia del propio Banco de España: sube y baja con el precio de los criptoactivos bloqueados, así que una caída puede significar que se ha ido gente o que lo que se quedó vale menos. Estas cifras son de DefiLlama a 9 de septiembre de 2026.
| Protocolo | Qué hace | Valor inmovilizado |
|---|---|---|
| Lido | Staking líquido de Ethereum | 24.250 millones $ |
| Aave | Préstamos con garantía | 18.400 millones $ |
| Sky (antes MakerDAO) | Emisión de stablecoin contra colateral | 5.700 millones $ |
| Uniswap | Intercambio de tokens | 3.690 millones $ |
| Todo DeFi | — | 88.210 millones $ |
Uniswap enseña por qué el TVL no lo cuenta todo. Con 3.690 millones inmovilizados movió 63.060 millones de dólares en los treinta días anteriores al 9 de septiembre; los mercados descentralizados en conjunto, 260.600 millones. Un mercado de intercambio no necesita retener el dinero, necesita que pase por él. El préstamo es lo contrario: ahí el dinero está quieto, y por eso Aave inmoviliza cinco veces más que Uniswap.
¿Qué puede salir mal, y cuánto ha salido ya?
Las cuentas están publicadas y son incómodas. La base de incidentes de DefiLlama recogía a 9 de septiembre de 2026 un total de 1.261 ataques por 20.640 millones de dólares. De ellos, 918 fueron contra protocolos DeFi y suman 9.248 millones. Los puentes entre cadenas son apenas 89 casos y se llevan 3.676 millones: un puente concentra en una sola dirección todo lo que cruza por él, así que es donde más rentable sale atacar. Los tres mayores lo fueron: Ronin, 624 millones el 23 de marzo de 2022; Poly Network, 611 millones el 10 de agosto de 2021; Portal, el puente de Wormhole, 326 millones el 2 de febrero de 2022.
- El contrato. Un fallo es una caja fuerte abierta, y no hace falta que sea grosero: a Portal le bastó una verificación de firmas mal hecha. Las auditorías reducen ese riesgo, no lo eliminan.
- El colateral. Las caídas bruscas encadenan liquidaciones, y tu préstamo «seguro» se cierra solo en el peor minuto del peor día. No hay a quién llamar para pedir una prórroga.
- La moneda estable que no lo era. Terra sostenía 20.379 millones de dólares el 5 de mayo de 2022. Nueve días después le quedaban 849. En esa semana DeFi entero pasó de 142.590 millones a 78.540. El Banco de España apuntó después el dato que lo explica: el 75 % de la capitalización de TerraUSD «quedaba ligado a la operativa de préstamos del protocolo Anchor». Un rendimiento sostenido por la propia moneda que ese rendimiento tenía que sostener.
- La firma. El eslabón débil sueles ser tú, aprobando contratos sin mirar qué permisos concedes. De ahí la billetera separada para experimentos que recomendamos en la guía de seguridad.
¿Cómo tributa DeFi en España?
Tres reglas y ninguna sorpresa, si se apuntan las operaciones el día que ocurren.
Cambiar un token por otro en un DEX es una permuta, y una permuta es una ganancia o una pérdida patrimonial que va a la base del ahorro. Se declara aunque no haya salido un euro hacia tu banco. Y las unidades vendidas no las eliges tú: el artículo 37.2 de la Ley del IRPF impone FIFO sobre valores homogéneos, y la consulta vinculante V1550-25 lo aplica al conjunto de cada moneda con independencia de dónde la compraras. El detalle está en la guía de fiscalidad.
Lo que cobras por prestar es rendimiento del capital mobiliario, según el criterio de la Dirección General de Tributos, y tributa por su valor en euros el día en que lo recibes. Ese valor pasa además a ser el precio de adquisición de las monedas cobradas.
Un ejemplo con cifras inventadas, de principio a fin. Supongamos que compras 2.000 € de ether. Meses después cambias en un DEX la mitad —que te costó 1.000 €— por una stablecoin cuando esa mitad vale 1.300 €: ahí tienes una ganancia patrimonial de 300 €, y la stablecoin entra en tu cartera valorada en 1.300 €. La prestas un año y cobras el equivalente a 65 €: eso es 65 € de rendimiento del capital mobiliario, ya declarados aunque no hayas vendido nada. Al final vendes todo por 1.400 € —una stablecoin en dólares también se mueve frente al euro— y la ganancia se calcula sobre 1.365 €, no sobre 1.300: 35 €. Total del año: 335 € de ganancia patrimonial y 65 € de rendimiento, los dos en la base del ahorro, que empieza en el 19 % hasta 6.000 €.
Y el modelo 721 casi nunca aplica a DeFi, lo cual desconcierta a mucha gente. Ese modelo informa de criptomonedas custodiadas por un tercero de fuera de España cuando el conjunto supera los 50.000 € a 31 de diciembre. En DeFi las claves son tuyas y un contrato no es un custodio. Lo que sí puede obligarte es el exchange extranjero por el que entraste.
¿Cómo se llega a DeFi desde España?
Por una plataforma autorizada, siempre. Ningún protocolo acepta una transferencia SEPA: el euro se convierte primero en un proveedor inscrito en el registro de ESMA, y sólo después el saldo sale hacia un monedero propio. El procedimiento completo está en cómo comprar criptomonedas desde España.
Ese primer paso es el único regulado, y no por accidente. El Reglamento (UE) 2023/1114, MiCA, dice en su considerando 22 que «cuando los servicios de criptoactivos se presten de manera totalmente descentralizada sin recurrir a un intermediario, no deben entrar en el ámbito de aplicación del presente Reglamento». Su artículo 142 encarga a la Comisión evaluar «la necesidad y viabilidad de regular las finanzas descentralizadas», señal de que el legislador dejó la puerta entornada a propósito. La regulación protege el mostrador donde compras, no el contrato donde después metes el dinero.
La consecuencia práctica la escribió el Banco de España sin rodeos: «el grado de descentralización efectiva de las DeFi es menor de lo publicitado», y «la descentralización hace difícil contar con un interlocutor válido al que dirigir las posibles quejas y reclamaciones». No hay fondo de garantía de depósitos, no hay servicio de atención al cliente y no hay reversión. Cuando el contrato hace lo que dice su código, ha funcionado bien aunque te haya arruinado.
¿Se toca o no se toca?
Alguien prudente empieza por leer la lista de riesgos antes que ninguna tabla de rentabilidades, usa una billetera aparte para experimentar y guarda el grueso en custodia fría, entra con dinero que puede perder entero y apunta cada permuta el día que la hace. No hace falta tocar DeFi para invertir en criptomonedas: se puede comprar, custodiar y vender sin pisar un solo protocolo. Lo que quedó tras la resaca de 2022 es infraestructura que lleva años liquidando sin despeinarse, incluso en pánicos en los que los brókeres tradicionales apagaban el botón de vender, y sobre la que ahora construyen los emisores de activos tradicionales. Entenderla es entender la mitad de las tesis de inversión del sector. Usarla es otra decisión.
Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento financiero ni fiscal. Las cifras de mercado y de pérdidas por ataques son del 9 de septiembre de 2026 y cambian a diario.
Este artículo lo publica la redacción de Jukipto siguiendo nuestra política editorial. Los datos de mercado proceden de CoinGecko. No es una recomendación de inversión: las criptomonedas son un activo volátil y puedes perder todo el dinero invertido — lee el aviso legal financiero. ¿Ves un error? Escríbenos a info@jukipto.com y lo corregimos.