Las instrucciones del malware ya viajan dentro de la cadena de bloques: Corea del Norte se apoyó en Tron, Aptos y BNB Chain, e Irán escribió en transacciones de Bitcoin

El malware escrito en blockchains crece un 420%, dice Chainalysis

El malware escrito en blockchains crece un 420%, dice Chainalysis

Los grupos de piratas informáticos al servicio de Estados han encontrado un sitio para guardar las tripas de su malware que nadie puede apagar: la propia cadena de bloques. Chainalysis, la firma de análisis de blockchain, ha publicado un recuento de esa práctica y le ha puesto número: las escrituras de malware en cadena han crecido un 420% en un año. Cointelegraph recogió el informe el 17 de septiembre. Según la firma, actores vinculados a Corea del Norte se apoyaron en Tron, Aptos y BNB Chain para sostener la infraestructura de sus campañas, y otros que se sospechan ligados a Irán fueron un paso más allá: metieron las instrucciones dentro de transacciones de Bitcoin. Ahí no hay servidor que incautar ni dominio que dar de baja. La orden viaja en un registro público, replicado en miles de nodos, que sigue estando disponible aunque todas las policías del mundo lo estén mirando.

Tron, Aptos y BNB Chain convertidas en servidor

La idea es vieja; el soporte, nuevo. Un programa malicioso necesita un sitio al que llamar cuando aterriza en el ordenador de la víctima, para saber qué hacer y a dónde enviar lo robado. Durante años ese sitio fue un dominio o una dirección IP alquilada, y por eso la respuesta de la industria consistía en tumbar dominios e incautar servidores. Escribir esa misma información en una red como Tron, Aptos o BNB Chain cambia el terreno: el dato queda en una transacción o en el almacenamiento de un contrato, y el equipo infectado lo consulta como quien lee un tablón de anuncios. Cualquier nodo público sirve para leerlo. Nadie tiene la llave para borrarlo.

Irán deja las órdenes dentro de transacciones de Bitcoin

El caso que Chainalysis atribuye a actores sospechosos de operar desde Irán es el más gráfico, porque Bitcoin es la red menos flexible de todas y la más vigilada. Una transacción admite un pequeño espacio de datos arbitrarios, y ese hueco basta para dejar una dirección, una clave o una señal de arranque. Una vez confirmada, la transacción está en todos los nodos de la red y no se puede revertir. Esa misma propiedad que se vende como garantía para el ahorro —lo escrito, escrito queda— funciona igual de bien para quien escribe una orden de mando.

Por qué una incautación ya no corta la conexión

Para quien defiende, el cambio es incómodo. No hay proveedor de alojamiento al que enviar un requerimiento, ni registrador que suspenda un dominio, ni juez que ordene el apagado de una máquina. La defensa se desplaza al ordenador infectado y al tráfico que sale de él: detectar que un proceso cualquiera está consultando un nodo de Tron o de BNB Chain sin motivo, y cortar ahí. Las redes citadas tampoco pueden hacer mucho al respecto sin renunciar a lo que las define. Escribir un dato cuesta una comisión ridícula y, una vez pagada, la red hace su trabajo sin preguntar para qué.

Lo que cambia para quien guarda las claves en el navegador

Nada de esto ataca a Bitcoin ni a las redes implicadas: las usa como tablón. El daño llega por el camino de siempre, el malware que entra por un instalador trucado, un adjunto o una supuesta prueba técnica de trabajo, y que en cuanto se instala va a por lo que hay en el disco y en el navegador. Ahí es donde una extensión de monedero con la frase semilla descifrada en memoria es un objetivo blando, y donde un aparato que firma fuera del ordenador deja de serlo. Nuestras guías sobre billeteras frías y calientes y sobre cómo mantener las criptomonedas seguras explican dónde está la frontera. En España, INCIBE atiende consultas de ciberseguridad en el 017 y recoge avisos de incidentes; una infección con robo de fondos se denuncia además ante la Policía Nacional o la Guardia Civil, con las direcciones y los identificadores de transacción apuntados antes de reinstalar nada, porque después ya no se recuperan del equipo.

Tron, Aptos, BNB Chain y Bitcoin comparten la propiedad que las hace útiles para esto: lo escrito no se retira. El próximo dato a vigilar es si la curva del 420% sigue apuntando hacia arriba cuando Chainalysis vuelva a contar.

Fuentes

Este artículo no es una recomendación de inversión. Las criptomonedas son un activo volátil y sin cobertura de garantía de depósitos: puedes perder todo el dinero invertido.

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Tags / Categorías : Tecnología

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