Monederos de hardware: los criterios que de verdad deciden

Casi todas las comparativas de monederos que hay en español ordenan por precio o por número de monedas soportadas. Son los dos datos que menos te dicen. Estos son los que sí, y todos se pueden comprobar sin creerte a nadie.

1. Elemento seguro, y con qué certificación

Un elemento seguro es un chip diseñado para resistir a alguien que tiene el aparato en la mano y herramientas de laboratorio. Se mide con una escala de certificación —EAL, de 1 a 7— que emite un laboratorio externo. Los aparatos de gama actual se mueven entre EAL5+ y EAL6+. Un monedero sin elemento seguro no es un fraude, pero su defensa contra el robo físico depende entera de que hayas activado la contraseña oculta.

2. Firmware abierto o cerrado

Es la diferencia que más gente pasa por alto y la que más pesa a largo plazo. Con firmware cerrado, la garantía es una auditoría que tú no puedes repetir. Con firmware abierto, cualquiera puede leer el código y compilarlo. No hace falta que lo hagas tú: basta con que se pueda, porque entonces hay mucha gente que lo hace.

3. ¿Puede salir la semilla del aparato?

Mucha gente compra creyendo que la respuesta es «no, es físicamente imposible». En algunos modelos es «no por defecto, pero el firmware sabe hacerlo si contratas un servicio». No es lo mismo, y es un dato que conviene tener antes de pagar. Pregunta concreta que hacerle a cualquier ficha: ¿existe alguna función, aunque sea opcional, que extraiga fragmentos de la frase de recuperación?

4. Qué puedes leer en la pantalla antes de firmar

La pantalla del monedero es el único sitio donde ves la operación real. El ordenador puede enseñarte una dirección y mandar otra. Una pantalla diminuta que corta la dirección a la mitad te empuja a confirmar sin leer, y confirmar sin leer es hoy la forma más frecuente de perder dinero: por encima del robo, por encima del ataque de laboratorio.

5. Qué pasa el día que se rompa

El aparato es sustituible; la copia de recuperación, no. Mira cuántas palabras usa, si permite repartir la copia en varias partes para que ninguna sirva por sí sola, y si puedes restaurar en un dispositivo de otra marca. Un esquema de recuperación estándar significa que no te quedas atado a que ese fabricante siga existiendo dentro de diez años.

Lo que no debería decidir la compra

  • El número de monedas soportadas. Importa que estén las tuyas; que haya cinco mil más no cambia nada.
  • El Bluetooth. Es comodidad, no seguridad ni inseguridad. Decide por el resto.
  • Las opiniones de quien no lo ha abierto. Incluidos nosotros: aquí no verás una nota sobre siete ni un «lo llevo usando dos años», porque no sería verdad. Lo que sí verás es cada dato con su fuente.
  • Comprar de segunda mano o fuera del fabricante y sus distribuidores. Un monedero manipulado es un monedero con la semilla de otra persona dentro.

Lo que hemos analizado

Preguntas frecuentes

Dónde vive la clave privada. En uno de software vive en un dispositivo conectado a internet; en uno de hardware vive en un chip que nunca la entrega y que firma las operaciones dentro. Lo explicamos con más detalle en billeteras frías y calientes.

No es buena idea. Quien lo vende puede haberlo configurado con una frase de recuperación que conoce, y entonces todo lo que metas ahí es suyo. Cómpralo al fabricante o a un distribuidor oficial.

Es un nivel de garantía —de EAL1 a EAL7— que emite un laboratorio externo tras evaluar el chip. Los monederos actuales se mueven entre EAL5+ y EAL6+. Es una medida de resistencia frente a ataques con el aparato en la mano.

Comparativas

Antes de comprar nada, esto

Elige el tema

Elige el color de acento